El calor extremo dispara el riesgo de averías en carretera al comprometer neumáticos, frenos, batería y sistema de refrigeración
martes, 21 de julio de 2026

Neumáticos, frenos, batería y sistema de refrigeración son los componentes que más sufren con el calor
AECA-ITV alerta de que las altas temperaturas aceleran el deterioro de componentes esenciales del vehículo justo cuando millones de conductores inician sus desplazamientos vacacionales. Comprobar el estado del vehículo y tener la ITV en vigor es clave para reducir el riesgo de averías durante los viajes de verano.
Las altas temperaturas no solo ponen a prueba la resistencia de los conductores. También someten al vehículo a un esfuerzo extraordinario que puede comprometer el funcionamiento de algunos de los elementos más importantes para la seguridad vial.
Neumáticos, frenos, batería y sistema de refrigeración son los componentes que más sufren durante las olas de calor, una situación que coincide, además, con el periodo del año en el que se producen millones de desplazamientos por carretera.
Desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) advierten de que el calor acelera el desgaste de estos sistemas y aumenta la probabilidad de sufrir averías en circulación, especialmente en trayectos largos, con el vehículo cargado y sobre asfaltos que alcanzan temperaturas muy elevadas y, sobre todo, si el vehículo se encuentra mal mantenido.
Por ello, la entidad insiste en la importancia de comprobar el estado del vehículo antes de viajar y tener siempre la ITV en vigor para garantizar que los elementos esenciales para la seguridad y la calidad del aire funcionan correctamente.
Neumáticos: el punto débil que más pasa desapercibido
El calor extremo es uno de los principales enemigos de los neumáticos. Las altas temperaturas del asfalto aumentan la presión interior del neumático y aceleran el envejecimiento de la goma, lo que incrementa el riesgo de grietas, deformaciones e incluso reventones en circulación, sobre todo en trayectos largos a velocidad sostenida y cuando el neumático ya tiene algún defecto o desgaste prematuro que pueden provocar su incorrecto funcionamiento a elevadas temperaturas.
Desde AECA-ITV recuerdan que la presión debe revisarse siempre en frío, incluso en los días de más calor, y que es habitual detectar en las inspecciones estivales neumáticos con una presión incorrecta o un desgaste irregular que podría haberse evitado con una comprobación previa al viaje.
La batería, la avería silenciosa del verano
Aunque suele asociarse a la avería típica del invierno, la batería sufre especialmente con el calor: las altas temperaturas aceleran la evaporación del electrolito interno y reducen su vida útil, lo que se traduce en un aumento de fallos eléctricos en los meses de más calor. Este fenómeno es cada vez más relevante en los vehículos modernos, que incorporan una electrónica cada vez más exigente en consumo.
Las inspecciones técnicas permiten detectar señales tempranas de deterioro —como una tensión insuficiente o signos de corrosión en los bornes— antes de que deriven en una avería en plena carretera.
Frenos: más exigidos que nunca en los meses de verano
El sistema de frenado también nota el calor. Las altas temperaturas reducen la eficacia del líquido de frenos, especialmente en descensos prolongados de montaña o en trayectos con el vehículo cargado o arrastrando una caravana, situaciones muy habituales en los desplazamientos vacacionales.
AECA-ITV recomienda comprobar el nivel, el estado del líquido de frenos, el desgaste de las pastillas y zapatas de freno antes de un viaje largo, ya que las inspecciones detectan con más frecuencia en verano un mayor desgaste de discos y pastillas asociado a un uso más intensivo del vehículo.
El sistema de refrigeración, clave para evitar el sobrecalentamiento del motor
El calentamiento del motor es otro de los riesgos característicos del verano, especialmente en trayectos largos o con tráfico denso. Un sistema de refrigeración en mal estado —manguitos deteriorados, niveles bajos de refrigerante o un termostato defectuoso— puede derivar en una avería grave e incluso inmovilizar el vehículo en pleno viaje.
El riesgo se dispara en los vehículos que han permanecido parados durante meses y se ponen en marcha únicamente para las vacaciones, ya que estos vehículos de uso estacional —segundas residencias, campers o coches de temporada— concentran un mayor número de defectos por la falta de uso continuado y el daño que puede provocar el anticongelante al estar sin circulación en el circuito.
La sobrecarga, un error frecuente al preparar el vehículo para las vacaciones
A los efectos del calor se suma un factor de riesgo añadido en verano: la sobrecarga. Viajar con el maletero al límite, o incluso por encima de la capacidad recomendada, exige más al sistema de frenado, a la suspensión y a los propios neumáticos, y puede comprometer seriamente la estabilidad y la capacidad de frenada del vehículo.
Distribuir bien el peso y no superar la carga máxima autorizada es, según AECA-ITV, una de las recomendaciones menos tenida en cuenta antes de salir de viaje.
La ITV caducada, un riesgo que se dispara en verano
A todo ello se suma un problema recurrente cada año: el número de vehículos que circulan con la ITV caducada aumenta en los meses de julio y agosto, coincidiendo con el periodo de mayor movilidad y, por tanto, con un mayor riesgo de que un fallo técnico no detectado a tiempo derive en un siniestro vial.
Desde AECA-ITV insisten en la importancia de comprobar la fecha de caducidad de la ITV antes de salir de viaje y, si está próxima a vencer, no esperar al último momento: la normativa permite pasar la inspección hasta un mes antes de la fecha límite sin modificar el periodo máximo de validez de la próxima inspección. Tener la ITV al día es clave para salvar vidas, mejorar la seguridad vial y la protección del medio ambiente. Adicionalmente, se evita estar expuesto a una sanción de 200€ o 500€, dependiendo del caso. "El verano reúne todos los factores que más exigen al vehículo: temperaturas extremas, viajes largos, mayor carga y un uso intensivo. Si alguno de sus sistemas presenta un defecto, las probabilidades de sufrir una avería aumentan considerablemente. Por eso es fundamental comprobar su estado antes de iniciar el viaje y tener la ITV al día. El verano es para disfrutarlo y debemos evitar que una avería o un siniestro por no tener el vehículo en condiciones nos arruine las vacaciones", señaló Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV.
