Canal Neumático
Carlos Martín

Carlos Martín

Carlos Martín

Secretario General de OPEN Neumáticos

Cuando crecer ya no es suficiente

jueves, 29 de enero de 2026

Si algo deja claro el cierre de 2025 es que el taller especialista en neumáticos y mecánica rápida vive un momento de fortaleza en actividad, aunque sin duda marcado por desafíos crecientes en gestión, costes y rentabilidad.

Desde la perspectiva de las redes de talleres integradas en OPEN, el mensaje recogido en nuestro último estudio de actividad (cierre 2025) es tan positivo como exigente: el sector crece, pero cambia. Y quien no entienda ese cambio corre el riesgo de quedarse atrás, incluso en un mercado que, sobre el papel, ofrece oportunidades.

Y no se trata de una percepción, sino de una realidad respaldada por datos: en 2025, la actividad de las redes de talleres especialistas creció en torno a un 5%, mientras que las unidades de neumáticos lo hicieron cerca de un 3%. Esta diferencia no es casual; refleja una transformación del modelo de negocio, donde ya no basta con vender más; hay que generar más valor en cada intervención.

Hoy, el neumático sigue siendo la principal puerta de entrada, pero cada vez pesa más lo que ocurre alrededor: alineaciones, revisiones de seguridad, frenos, suspensión, mantenimiento preventivo y operaciones de mecánica rápida. El ticket medio se construye, cada vez más, sumando servicios.

En este sentido, debemos echar un vistazo a nuestro parque circulante. España sigue contando con un parque claramente envejecido, con una edad media superior a los 13 años y cerca de la mitad de los vehículos por encima de los 15. A ello se suma un nivel de uso nada despreciable: los coches continúan recorriendo bastantes kilómetros al año y el consumo de combustibles se mantiene en niveles propios de una movilidad intensa. Y esto se traduce en desgaste constante. Cada kilómetro recorrido es, en esencia, una futura visita al taller.

Por ello, para que nuestros negocios sigan teniendo recorrido, necesitamos que los vehículos del parque sigan circulando, pero también que el parque se vaya renovando progresivamente y que la edad media descienda. Solo así podremos garantizar un modelo sostenible en el tiempo, ya que los vehículos más nuevos recorren más kilómetros que los de mayor antigüedad.

Hablemos de rentabilidad

Sin embargo, que la cifra de negocio del taller crezca no siempre significa más rentabilidad. Por un lado, el crecimiento de la cifra de negocio del taller se mueve en magnitudes cercanas a la inflación. Es decir, una parte del crecimiento es nominal, no real.

Por otro, el entorno laboral es cada vez más complejo: cuesta encontrar profesionales y los costes (laborales, energéticos, regulatorios…) suben. A la par, los precios del neumático crecen por debajo de la inflación, mientras que el cliente sigue teniendo (y cada vez más) una enorme capacidad de comparar. En definitiva, vender es cada vez más difícil desde el punto de vista del margen.

El verdadero reto ya no es llenar la agenda, sino convertir cada hora facturada en una hora rentable. Ya no vale con vender. Hay que crecer, sí, pero con eficiencia. Comprender que el taller es más que un “montador de neumáticos” es esencial. Ahora somos empresas de servicios técnicos y, como tal, debemos poner el foco en los procesos, la planificación, la formación, la agenda, los tiempos, el control de la productividad, etc. Y, por supuesto, la experiencia de cliente.

Con la mirada en 2026

Las previsiones apuntan a un crecimiento en torno al 3-4% tanto en actividad como en unidades. El mercado seguirá avanzando, pero con menos viento de cola que en 2025.

Además, contamos con un panorama regulatorio cada vez más denso: medio ambiente, residuos, seguridad industrial, protección de datos, requisitos técnicos, prevención, formación obligatoria… Para un taller pequeño o mediano, cumplir va más allá de voluntad: implica tiempo, dinero y asesoramiento especializado. Y es aquí donde OPEN impacta más notablemente. Pertenecer a una estructura como OPEN aporta valor estratégico: información, soporte, herramientas, interlocución ante las instituciones, defensa sectorial y radar de tendencias, entre otras. Un taller aislado lo tiene cada vez más difícil, pero uno conectado puede hablar de futuro.

En conclusión: hay mercado, hay coches, hay kilómetros, hay desgaste, pero no hay margen para improvisar. El futuro ya no sólo va de vender, sino de comprender que, ante todo, nuestros negocios son negocios de personas, procesos y servicio.