Canal Neumático

Alumbrado, emisiones y neumáticos: los tres puntos negros de los coches de más de 15 años en la ITV

martes, 27 de octubre de 2026

La antigüedad del vehículo aumenta el riesgo de siniestros viales

La antigüedad del vehículo aumenta el riesgo de siniestros viales

Casi dos de cada tres defectos graves detectados en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) de los vehículos con más de 15 años se concentran en solo tres sistemas: alumbrado y señalización, emisiones contaminantes y ejes, ruedas, neumáticos y suspensión.

Así se desprende del análisis de los defectos graves y muy graves detectados en las estaciones de ITV con base en los datos publicados por el Ministerio de Industria y Turismo y analizados por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), unos datos que cobran especial relevancia en un país donde la antigüedad media del parque de vehículos ya alcanza los 15,2 años, una cifra que pone de manifiesto el progresivo envejecimiento de los vehículos que circulan por las carreteras españolas.

Y es que, con el paso de los años, los distintos componentes de los vehículos sufren un desgaste que puede afectar tanto a su funcionamiento como a la seguridad de sus ocupantes y del resto de usuarios de las vías públicas. De hecho, a partir de los 10 años de vida, los problemas mecánicos, eléctricos y de seguridad pueden hacerse más frecuentes, especialmente cuando no se realiza un mantenimiento adecuado. En este contexto, la ITV desempeña un papel fundamental para detectar defectos que, en muchos casos, pueden pasar desapercibidos para los conductores.

Los sistemas que concentran más defectos en los vehículos de más de 15 años

El análisis elaborado por AECA-ITV permite identificar los sistemas que concentran la mayor proporción de defectos graves detectados en los vehículos de más de 15 años:

  • Alumbrado y señalización: 23,1% de los defectos graves. Las bombillas fundidas, los fallos en el funcionamiento de las luces o los problemas en los dispositivos de señalización pueden comprometer la visibilidad del conductor y dificultar que el resto de usuarios de la vía perciban su presencia o sus maniobras.

  • Emisiones contaminantes: 22,3%. El deterioro de componentes como los catalizadores, los filtros de partículas o las válvulas EGR puede provocar un aumento de las emisiones contaminantes y dar lugar a defectos graves y muy graves durante la inspección.

  • Ejes, ruedas, neumáticos y suspensión: 20,1%. El desgaste de los neumáticos y la pérdida de eficacia de los amortiguadores pueden afectar a la estabilidad del vehículo, reducir la adherencia y aumentar la distancia de frenado.

  • Frenos: 11,4%. El deterioro de discos, pastillas y otros componentes del sistema de frenado puede reducir su eficacia y comprometer la capacidad de respuesta del vehículo ante situaciones de emergencia.

  • Carrocería y chasis: 7,1%. La corrosión y el deterioro de determinados elementos estructurales pueden afectar a la resistencia y seguridad del vehículo.

    La antigüedad del vehículo aumenta el riesgo de siniestros viales

Los resultados del análisis de AECA-ITV adquieren especial importancia si se tienen en cuenta los datos de siniestralidad relacionados con el estado técnico de los vehículos. Según el estudio Antiguos y mal mantenidos. Mantenimiento de los coches en España: problemática, accidentalidad y riesgos (2015-2024), elaborado por la Fundación Línea Directa, los turismos de 15 años o más concentran el 42,9% de los vehículos con deficiencias implicados en siniestros viales con víctimas, frente al 16% correspondiente a los vehículos de hasta cuatro años.

Se trata de cifras que ponen de manifiesto la importancia de mantener los vehículos en condiciones técnicas adecuadas durante toda su vida útil, especialmente en un contexto de envejecimiento del parque de vehículos. En este sentido, desde AECA-ITV recuerdan que la antigüedad de un vehículo no implica necesariamente que sea inseguro, siempre que se encuentre en buenas condiciones de mantenimiento y supere las inspecciones técnicas correspondientes.

“Un vehículo con más de 15 años no tiene por qué ser inseguro si recibe el mantenimiento adecuado y realiza sus inspecciones técnicas periódicas. El problema aparece cuando se retrasan las inspecciones y los pequeños desgastes se convierten en averías graves", señalan fuentes de AECA-ITV.

De ahí que la asociación insista en la importancia de combinar el mantenimiento preventivo con el cumplimiento de las inspecciones técnicas periódicas, dos herramientas complementarias para detectar a tiempo posibles deficiencias y contribuir a que los vehículos mantengan unas condiciones adecuadas de seguridad y protección del medio ambiente a lo largo de toda su vida útil.